ohanna Watkins tiene 29 años, es de Minnesota, Estados Unidos y está casada, pero lamentablemente  no puede besar ni pasar tiempo en la misma habitación con su esposo.

La terrible historia de una mujer que es alérgica a su marido - Imagen 1

La mujer, tiene una enfermedad llamada Síndrome de Activación de Mastocitos, lo que significa que es alérgica a casi todo, incluyendo el olor de su marido.

La terrible historia de una mujer que es alérgica a su marido - Imagen 2

Sus noches de pareja son muy diferentes de las de otras. “Scott y yo vamos a ver un programa juntos. No podemos estar en la misma habitación, porque soy alérgica a él, pero él va a estar tres pisos abajo, en una habitación con su laptop y yo con la mía. Así, vamos a ver el programa al mismo tiempo y a chatear sobre eso”, dice Johanna.

La terrible historia de una mujer que es alérgica a su marido - Imagen 3

La mujer vive en un ático con ventanas y puertas selladas. La rodean filtros de aire para purificar su “microatmósfera”.

La terrible historia de una mujer que es alérgica a su marido - Imagen 4

El síndrome que la invalida para tener una vida de pareja y social común y corriente.  Los síntomas y la gravedad de su enfermedad pueden variar de un paciente a otro, pero en ella pueden desencadenar un shock anafiláctico (choque alérgico) que podría matarla.

La terrible historia de una mujer que es alérgica a su marido - Imagen 5

“Hace tres o cuatro años, antes de que tuviera el diagnóstico, pasó algunas veces que si estaba cerca de mi esposa, específicamente si mi cara estaba cerca de la cara de Johanna, ella comenzaba a toser”, dice Scott. Pero recién el año pasado la pareja se dio cuenta de que no podrían seguir compartiendo una vida juntos, literalmente.

La terrible historia de una mujer que es alérgica a su marido - Imagen 6

“Nos dimos cuenta de que cuando Scott entraba (en la habitación) empezaba a sentirme cada vez peor, mis síntomas diarios se agravaban. En un momento fue a cortarse el pelo y volvió a la habitación. A los dos minutos comencé con mis síntomas anafilácticos y tuvo que irse”, describe Johanna.

Las únicas personas que no le producen alergia son sus hermanos, que la visitan todas las semanas.

Dejar respuesta