A veces los embarazos se complican más de lo esperado. Esto fue lo que les sucedió a Hayley y su marido Charlie. Ambos esperaban gemelos, pero la semana 12 de embarazo la ecografía mostró que los dos estaban en el mismo saco amniótico.

Los médicos le comunicaron el peligro que suponía que los bebés estuviesen en el mismo, ya que cada uno debía tener el suyo propio. La única forma de conseguir que los pequeños saliesen adelante es que no se moviesen de posición, ya que cualquier movimiento podía provocar que el propio cordón umbilical les ahogase.

“Mi marido, Charlie, y yo teníamos el corazón roto cuando nos enteramos de que nuestros bebés estaban en peligro”, así contó Hayley al diario The Mirror la reacción de la pareja cuando conocieron la mala noticia.

Pero la suerte estuvo de su lado. Cada semana que acudían a revisión temían escuchar una mala noticia. Los hermanos se mantuvieron juntos durante todo el embarazo, incluso agarrados de las manos y acurrucado el uno sobre el otro. Gracias al amor entre amos han conseguido sobrevivir.

Los bebés nacieron el pasado 25 de agosto, sanos y salvos pero tuvieron que ser ingresados de urgencia porque tenían líquido en los pulmones. Por ahora siguen compartiendo todo.

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